Primer congreso en Ciudad de México y cursos de formación de "GITA" en Cuernavaca
En julio de 2026 se celebró en Ciudad de México el primer congreso nacional sobre desarrollo social inclusivo. Fue organizado conjuntamente por los equipos de los dos programas de formación continua "Kaspar Hauser" y "GITA". Jan Göschel y Sonja Zausch fueron invitados como ponentes.
Fotos: colección privada
Entre los participantes había muchos graduados y estudiantes actuales de ambas ofertas formativas, así como otras personas interesadas relacionadas con el ámbito profesional.
GITA – Centro Antroposófico de México existe desde 2001 como centro de formación de profesores Waldorf y, desde 2020, ofrece formación continua en pedagogía terapéutica. El Impulso de Pedagogía Curativa y Terapia Social Kaspar Hauser Mexico se creó en 2019 con el objetivo de ofrecer también formación continua en pedagogía terapéutica. Ambos programas están reconocidos mediante el proceso de revisión por pares del Círculo Internacional de Formadores de la Sección.
También se invitó a Adam Blanning, codirector de la Sección Médica, y a Eduardo Rincón, codirector de la Sección de Agricultura, a participar como ponentes, con lo que la Escuela Superior Libre para la Ciencia Espiritual del Goetheanum estuvo representada de forma interdisciplinar.
El grupo de participantes, muy diverso, abordó temas como la inclusión y la creación de comunidad, así como las habilidades de percepción relacionadas con la salud humana y del planeta. También resultó especialmente significativo escuchar las necesidades de los compañeros y compañeras en los formatos "Fishbowl" y "World Café". Se crearon nuevos grupos de trabajo que, en el futuro, mantendrán vivos y activos estos temas en el contexto de la red profesional de México y los seguirán desarrollando.
Tras el congreso, Sonja impartió clases en GITA en Cuernavaca (México). Junto con los alumnos de 3.º curso de Pedagogía Waldorf (unas 15 personas) y de Pedagogía Terapéutica (unas 20 personas), se desarrollaron prototipos para el diseño de espacios participativos. Fue fantástico ver cómo se tomaban conciencia de las experiencias de inclusión y exclusión, y qué ideas surgían a raíz de la reflexión activa sobre estos procesos. Los participantes descubrieron formas de replantearse las situaciones sociales, desde el pequeño ámbito familiar hasta la comunicación con las administraciones públicas o en una escuela Waldorf.
Como equipo de la sección, nos alegra poder contribuir en México, teniendo siempre en cuenta las cuestiones, las posibilidades y las necesidades regionales. Cada cultura necesita encontrar su propio camino con la antroposofía y sus ámbitos de actividad, con atención y en consonancia con las condiciones locales.